viernes, 5 de octubre de 2018

Se me quitaron las ganas, me cortaron las alas, afirma Víctor Mesa sobre su vínculo con la pelota cubana

Lejos están los días de la Explosión Naranja. Al menos eso parece cuando se contempla a este Víctor Mesa calmado y sereno. El que fuera estelar pelotero cubano contempla con optimismo la cita de este viernes en el Marlins Park, cuando sus hijos se exhiban delante de los 30 clubes de las Mayores.
De vuelta de todo y con millones de experiencias encima, Mesa ha venido a Miami a darles apoyo a Víctor Víctor Mesa y Víctor Mesa Jr. Ha venido, también, a abrir un nuevo capítulo en su vida, tras cerrar de un portazo emotivo el que escribía en la pelota cubana.

Loaded: 0%
Progress: 0%
Current Time 
0:00
/
Duration 
11:34

Repartiendo amores y polémicas, opiniones encontradas siempre, Mesa es un hombre de su palabra. Nunca renunciaría a una amistad como la de Orlando “El Duque’’ Hernández, a quien se unió en una entrevista por ESPN y El Nuevo Herald el pasado 23 de febrero que le habría traído problemas en su país.
Ya no quiere mirar al pasado. Su principio y final es la familia, especialmente sus hijos. Afirma que en Cuba le cortaron las alas para estar en el béisbol y sueña con las nuevas que naceran en los días por venir. Víctor Mesa espera seguir volando alto.
¿Cómo llevas la vida por estos días?
“Estoy tranquilo. Viste la entrevista [por Radio Rebelde] cuando llegué a Cuba. No me pusieron a dirigir los tres equipos. No fui a los Centroamericanos, a pesar del buen trabajo. Me dejaron dirigir Industriales este año pero dije que iba a renunciar’’.
“No fue porque los muchachos vinieran, porque yo nunca pensé dejar el béisbol de la forma en que lo dejé. Yo pensé que nunca iba a dejar este deporte ni estando muerto. No quiero buscar una polémica, pero creo que no se me respetó. No se me llamó. Yo creo que una entrevista que di con El Duque Hernández no sea para que no dirija esto o no haga lo otro’’.

¿Crees que esa entrevista fue la razón para alejarte?
“Lo vuelvo a repetir, El Duque es amigo mío en lo personal, jugamos mil años juntos, teníamos comunicación, mucho tiempo sin vernos. Cuando llego a Cuba veo que no estoy en ninguno de los equipos. A managers que no estaban dirigiendo los pusieron, y me digo que me estaban regulando y si me están regulando, me voy’’.
¿Cómo es el tema de la regulación?
“No sé si era una estrategia para que me fuera, para que no molestara más o para que esté como estoy, o una estrategia de los santos míos que me dijeron que era mejor así para que esté acompañando a mis hijos. A lo mejor es culpa de mi religión. En dos o tres días estoy por allá en Cuba. No se imaginen que me quedo aquí. Estoy de visita a ver los muchachos, pero sigo trabajando con jóvenes en un área de la ciudad deportiva’’.
Una persona con tu peso en Cuba, ¿cuesta creer que esa entrevista te haya perjudicado?
“Algo pasó cuando llegué a Cuba. No había tenido una indisciplina en la calle ni en el béisbol. Siempre me he dedicado al béisbol para levantarlo, pero se me quitaron las ganas, me cortaron las alas por completo’’.
¿Crees que volverás a dirigir?
“No. Ese es un capítulo cerrado en mi carrera. Cuando tomo una decisión es para siempre. No quisiera nunca separarme de mi esposa, pero si tenemos que separarnos, nos separamos. Es un ejemplo que te pongo. Llevamos 33 años de casados, es una persona que me quiere y da la vida por mí, pero si tengo que tomar una determinación la tomo. Yo no la empecé. Siempre trabajé duro para buscar multitudes, llenar estadios, para que el béisbol cubano creciera, pero estoy sin alas’’.

No hay comentarios:

Publicar un comentario