sábado, 13 de abril de 2019

En peligro de muerte habitantes de antiguo hotel en Santa Clara

La mayoría de los habitantes del edificio afirman que tienen miedo a morir a causa de un derrumbe repentino.

SANTA CLARA, Cuba.- El pasado jueves 4 de abril, los habitantes del antiguo Gran Hotel Roosevelt, ubicado en la esquina de las calles Independencia y Maceo en Santa Clara, recibieron la orden de abandonar el edificio. Horas antes, una brigada enviada por la empresa constructora había desprendido un balcón y una de las cornisas con el justificante de que resultaba peligroso para los peatones y los autos que transitan por la zona.
Acto seguido, “nos dijeron que recogiéramos las cosas, que debíamos irnos de aquí, porque iban a empezar las lluvias y el edificio podía caerse en cualquier momento”, narra una de las vecinas del lugar, cuyo apartamento se encuentra en penosas condiciones.
“Al principio la gente hizo una especie de huelga en la acera”, prosigue. “Bajamos con los maletines porque dijeron que iban a evacuarnos, pero nadie se quería ir de aquí. Imagínate, querían meternos en un albergue, y ninguno de nosotros quiere irse para un lugar de esos a pasar más trabajo. Mira, hay muchos damnificados del ciclón que no los han reubicado todavía. Después, todo el mundo subió para sus casas y aquí estamos…”

La mayoría de los habitantes del edificio afirman que tienen miedo a morir a causa de un derrumbe repentino. Sin embargo, explican que mantienen su postura de que “si no nos dan casa, de aquí no nos vamos”. Otra señora, vecina de la segunda planta, apunta que “si me dan casa en José Martí (reparto ubicado a 5 kilómetros del centro), lo más probable es que la venda para volver a acercarme al parque. Yo no quiero vivir tan lejos. Tampoco quiero morirme aplastada”.
En esta edificación, en la que viven 12 familias, data del año 1860 y fue construida por José Genovevo Gallardo, estuvo instalado el Hotel Villa Clara, uno de los más reconocidos de la ciudad. Aunque al inicio solo contó con dos niveles, en las décadas sucesivas, y al cambiar de dueño, fue modificado para hacer funcionar un café y un restaurante en los bajos hasta que, en 1926, se fabricó la tercera planta.
Ante la alarma de inminente derrumbe, los residentes de esta cuartería han optado por dejar allí sus pertenencias indispensables. Muchos de los apartamentos están separados por cartones y los techos muestran evidentes filtraciones, además, las viguetas de madera ubicadas en la primera planta sufren peligrosas resquebrajaduras.
Se especula que, en el lugar del inmueble, será construido un hotel para fomentar el turismo de paso en Santa Clara. Sin embargo, otras edificaciones de este tipo han sido previamente desalojadas, como el Hotel Florida, en el parque Vidal, y aún no han terminado su reconstrucción.

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