miércoles, 17 de octubre de 2018

Los inventos de los profesores universitarios cubanos para llegar a fin de mes

Hacerles la tesis de graduación a los futuros profesionales de Cuba, vender horas de sus cuentas institucionales de internet, aprovechar el horario libre para dedicarse al cuentapropismo y buscar becas y contratos en el extranjero con el mismo rigor que practicar deporte de alto nivel, son algunos de los caminos que han encontrado los profesores universitarios en la isla para sortear el asfixiante artículo 30 del actual “Código de Trabajo”, que les impide incursionar en el pluriempleo, muy necesario en la isla para todo aquel que intente sobrevivir sin tanto estrés económico.

“Los profesores universitarios son de los pocos profesionales en Cuba que hoy tienen acceso a internet sin pagar un medio, ya sea desde sus hogares o desde las escuelas, por cable de red o wifi. Sé de algunos que venden sus horas de acceso a internet a precios más bajos que los que da ETECSA en sus zonas Wifi, y con eso se buscan su dinerito. Claro, buscan personas de confianza que les compre o les ayude a vender, pues las consecuencias de tratar de vivir decentemente pueden ser graves para ellos. Yo he comprado la hora a 50 centavos, o sea, dos horas por 1 CUC”, explica Héctor, estudiante universitario.

Asegura este educando que aun cuando la mayoría de sus profesores tiene internet y el salario, igual que a la mayoría de los profesionales en la isla, no les alcanza para vivir, han preferido no vender sus horas de conexión por las consecuencias en caso de que fueran atrapados.

“A los profesores hay que cogerle lástima. Tienen en la mano el futuro del país, de los profesionales del mañana como dicen en la prensa, y sin embargo no tienen un salario decoroso, entonces la única posibilidad que tiene de buscarse algo extra es a expensas de ser botados o buscarse problemas. Quienes lo hacen es porque tiene necesidad, no hay otra alternativa y están desesperados, y solo así superan el miedo a las consecuencias. Yo usaba la cuenta de una profe de otra facultad, socia mía, que tenía a su mamá postrada, y era la manera de ganarse un buen dinerito y comprarle la comida que su estado demandaba”.

Una medida asfixiante y la necesidad, madre de todas las invenciones, han arrojado a estos profesionales a la aventura de lograr sobrevivir. Vender las horas de internet no es, entonces, la única alternativa de subsistencia que han podido encontrar.

En un reciente trabajo publicado, se abordó precisamente el tema de hacer las tesis de graduación de los futuros profesionales cubanos y el por qué de este fenómeno emergente en varias ciudades y centros de enseñanza superior de la isla.

“No es una verdad conocida por todos, ni son muchos los que conozco, y tampoco algo que se divulga, no existe tarifas ni algo estándar por decirlo de alguna manera, pero sí sé de algunos profesores que ofrecen sus servicios y van desde una ayuda bastante cercana hasta literalmente hacer una tesis completa, desde el título hasta la última fuente bibliográfica”, asegura Héctor.

“Sé de una profesora de inglés que ha llegado a cobrar 150 CUC por hacer una tesis de licenciatura y 250 por una tesis de maestría, y muy pocas personas, para no decirte que casi nadie, sabe de esto”, acota.

La actividad cuentapropista, unido con el horario flexible de los profesores universitarios, son una mezcla perfecta para el que no supera el miedo, casi tan común Cuba como el catarro, y que aun así necesita opciones para poder sobrevivir.

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