Re-formar el salario en Cuba: Pirámides, canastas y la necesidad de trabajar - Radio Archipiélago Siempre Contigo

La radio que te acompaña donde tu vas

Lo último

Post Top Ad

Compartir en

lunes, 26 de octubre de 2020

Re-formar el salario en Cuba: Pirámides, canastas y la necesidad de trabajar

 

La añorada reforma salarial en Cuba llegará como parte del proceso de ordenamiento monetario al que se encamina el país. Reacomodar los eslabones de una pirámide durante mucho tiempo invertida es el propósito de una medida que también incluye cambios en las pensiones y prestaciones de la asistencia social y la supresión parcial de los subsidios indebidos, según anunciara recientemente el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

Sus beneficios los había resumido el General de Ejército y Primer Secretario del Partido Comunista, Raúl Castro Ruz: “Facilitará crear las condiciones requeridas para superar los nocivos efectos del igualitarismo y hacer realidad el principio socialista que expresa de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”.

¿Qué tan profunda será la reforma? ¿Cómo ha incidido en el empleo las bajas remuneraciones? ¿Será la unificación monetaria y cambiaria el “remedio santo” para mejorar el poder adquisitivo de la población? ¿Qué riesgos implicaría una subida de salarios en los momentos actuales? Ante el incremento de los ingresos, ¿qué pasará con los precios?

Más allá del salario

Aunque a lo largo de los años la billetera doméstica ha visto aumentar ligeramente sus entradas, la realidad es que “no se ha logrado que los trabajadores se motiven por sus ingresos y satisfacer sus proyectos personales. Las condiciones tampoco han propiciado que aquellos que no trabajan se motiven a hacerlo”, reconoce María Molina Gutierrez, vicetitular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).

A juicio de la experta, la reforma no se ha realizado hasta la fecha porque requiere de otras medidas más integrales que posibiliten abordar esta problemática. “Se necesita hacer una reforma que abarque el salario, así como las prestaciones y pensiones, pues pese a que los jubilados (alrededor de 1 600 000) y los beneficiados por la asistencia social (aproximadamente 114 000 núcleos familiares) recibieron incrementos, sabemos que no le permite satisfacer sus necesidades”.

Por las implicaciones que conlleva la unificación monetaria y cambiaria —que conducirá a una devaluación de la moneda y a la eliminación de los subsidios y gratuidades indebidas— resulta imprescindible ajustar los precios y la distribución de los ingresos de las personas.

Dada la complejidad del tema, al decir de Molina Gutierrez, el punto de partida fue determinar el valor de la Canasta de bienes y servicios de referencia y a partir de ahí, el salario mínimo, pensiones y prestaciones sociales, siempre bajo el principio de no dejar a nadie desamparado. 

Se ha hecho un profundo análisis que tuvo en cuenta “que la mayoría de la población saliera beneficiada o al menos no estuviera peor que antes”, asegura.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Post Top Ad

Compartir en